domingo, 22 de enero de 2012

No recuerdo la última vez que besé con temblor en las rodillas.

Johnny Cash - God´s Gonna Cut You Down.

lunes, 16 de enero de 2012

La rapidez de los días llega a ser casi seductora, aunque solo podemos apreciarlo unos pocos, los que no entendemos de etapas o de los trámites del tiempo.

Hacer un recorrido de nuestra vida, nuestros lugares, y no poder sacar una conclusión del todo acertada, podría llamarse desventaja, pero sinceramente creo que esa pequeña ignorancia, llamémoslo defecto, hace que seamos un poco menos fatalistas o mucho menos reservados, no podemos recordar el error del pasado devuelto a un presente, solo podemos almacenar el dolor de cada golpe recibido.

Nuestra amnesia nos hace libres a la vez que tormentosos, un poco dudosos, no raros. El rencor  no existe en nuestro vocabulario, un pequeño pitido en el oído es lo que nos trae la imagen, como un aviso, una llamada para que no continuemos, el tropiezo con la misma piedra para ser más claros.

¿Qué nos quedaría sin equivocaciones? No cambiaríamos cicatrices por días mejores, al menos es lo que hace divertida nuestra locura, continuar, sin remitirnos a un pasado en nuestros actos, y poco a poco, perdernos, deshacernos en lo inexplicable, y es que todo se acaba, y eso es lo que lo hace aún mejor.

Lykke Li - Possibility.

martes, 3 de enero de 2012

Hazme llorar. Apriétame hasta que no pueda respirar. Intoxícame. Desgárrame, hazme daño, escupe mi nombre sin mirarme y haz grite. Llena el vacío de mis ojos con cualquier insulto. Abandóname en cualquier cuneta, rómpeme las putas medias. Sujétame, destroza cualquier milímetro de mí, deja cicatrices en mi piel, humíllame. Necesito que te atrevas conmigo, necesito sentir, necesito sentir lo que sea.

Vivo sin sentido, ardo en frío.

sábado, 31 de diciembre de 2011

Se acabaron los atardeceres de 2011, y en parte doy gracias a que el maldito año impar llegue a su fin. No podría hacer una valoración acertada, supongo, pero tengo claro que no podré recordar 2011 como uno de los mejores de mis 20, tampoco creo que mejore con la cuesta arriba hacia los 30.

¿Se podría haber evitado? Supongo que en parte sí, en parte no. Hay cosas que se nos escapan, se deslizan entre nuestros dedos sin apenas darnos cuenta, y es cuando nos encontramos en la valoración pésima, valoración mediocre de un año en el que otras circunstancias me habrían cambiado, pero solo han hecho que reincida en todo lo que me he criticado.

Solo puedo comparar con el liviano dosmildiez y su tranquilidad, a como mi vida fue girando en dosmilnueve, un año para revivir, pero... ahora. Si, solo nos queda el ahora, evitarnos y seguir hacía adelante, porque lo único que he aprendido de este maldito 2011 es que no se puede volver hacía atrás.

Y como este beso detonador, te digo adiós y un hasta nunca que será para siempre.

viernes, 30 de diciembre de 2011

martes, 27 de diciembre de 2011

Escribo desde el límite de lo que deseo conocer, cruzar la delicada línea rompería en pedazos cualquier cosa de la que me creo segura, no he venido a destrozar esquemas, prefiero estrenos en serie, demasiadas horas en vela sin vislumbrar un fin del todo seguro.

Miedo escénico mientras corro por el bar de la memoria, continuar fingiendo la habilidad de evitar, vapor de la noche liada en cualquier alma un poco fuera de lo común, no tener posibilidad de observar unos ojos que merezcan ser devorados, desaprovechando cualquier oportunidad de sonreír sin cianuro de por medio.

Histerismos de un guión estropeado por un mal director, de melena oscura, tiene toda la pinta de querer partir en dos cualquier proposición no indecente que se le ofrezca. Es mejor dejarse llevar, con la espalda estropeada del peso de un pasado que solo quiere matar nuestro futuro. 

Congelamos la importancia de la mentira sin acaparar nada más, y desde el  más angustioso caos, que solo mostramos cuando estamos solos en la esquina de nuestra habitación oculta, nos susurramos que todo va bien, aunque con orgullo diré, que no tenemos ni puta idea.

Portishead - Machine Gun.

domingo, 11 de diciembre de 2011

Cuando llueve me quedo bloqueada, callada. Sólo escucho música algo triste, algo que vaya con el tiempo. Me gusta cuando llueve, suele darme ganas de no comer y taparme entre las mantas de la indiferencia, el pelo alborotado, calcetines de los gordos.

Ahora me suelo aburrir mucho, nada me interesa demasiado como para ocuparme de hacerlo, nada me llena, nada me supone un acierto o un fallo, se me acabó el interés por mantenerme atenta a lo que me rodea, siempre me supuso un esfuerzo, ahora ya no sostengo esa carga, sinceramente todo me da igual... y es que mientras que todo se moja, mi corazón arde.

Lluvia que golpea el cristal.

jueves, 8 de diciembre de 2011

No hablamos de un destino, hablamos de un viaje sin ningún pensamiento acerca del retorno. No podemos retomar nuestras vidas en el punto que deseamos, volver siete años atrás, siete segundos después de pronunciar esa palabra con la que haces que detone la mitad de tu persona, la otra parte aguanta porque cree que es lo mejor.

Somos imprecisos, estamos incompletos.

Trading Yesterday - Love Song Requiem.

viernes, 18 de noviembre de 2011

Anoche me acosté en mi cama to ciega, como suele ocurrir desde hace un poco (mucho) de tiempo. Los minutoshoras antes de conseguir hundirme cien por cien en el sueño "reparador" de la madrugada mi cerebro decidió pensar en una gilipollez bastante grande que intentaré transcribir con un acierto un tanto dudoso.

¿Nunca os habéis reído de alguien que dormía a vuestro lado? Por ejemplo, ¿En una fiesta? Cuando el primer pringado cae rendido sobre el colchón en el suelo y todos lo miran, burlándose de como mueve la boca o de la polla que le acaban de dibujar en la frente. Con esto me refiero al hecho de que siempre atacamos a los más indefensos, por así decirlo.

Es más fácil reírse de alguien que sabes que no "está a tu altura", como el chico retraído de la clase, que siempre será más vulnerable a la burla que el que juega de puta madre al fútbol. Nos gusta herir, lo llevamos por dentro, los comentarios bordes, las críticas a cuchillada oxidada, las miradas de lija y la envidia del que no sabe ser feliz son herramientas que todos albergamos en nuestro interior.

Es más fácil ser malo, atrevernos a ser dulces sería demasiado complicado para nuestras simples cabezotas y ante todo esto que me explotó en la almohada a las cuatro de la madrugada, resultó ser incluso revelador, no sabría escribirlo, no podría detallarlo con la plenitud que lo siento, quizás todo el mundo esté de acuerdo, que sea una mera mención a algo totalmente comprendido, pero es que para mí resultó sorprendente.

Somos material inflamable supongo. No rayo más, no es mi día.

Purity Ring - Lofticries.

lunes, 14 de noviembre de 2011


Parte inacabada de lo interminable. Adelante.

Pendulum - Sounds Of Life.

Escapo de esa maldita marea, escapo gimoteando, atolondrada. ¿Dónde está? Respiro con dificultad mirando hacia todos lados. Lo he vuelto a perder. ¿Otra vez? Respiro más pausadamente. Me muerdo el labio inferior bajándome la falda. La música no me deja concentrarme. Sonrío. No camino bien, lo sé. Sonrío aún más.

 

Saco mi paquete de cigarrillos. Busco el mechero con dificultad, con el maldito cigarro en la boca. Alguien me toca con delicadeza la cadera.

 

Se para, todo a mi alrededor da un vuelco tormentoso, mis huesos se quejan y gritan, yo no puedo mantenerme en pie, yo no puedo parpadear… Salgo de mí y.


Tv on the Radio - DLZ

Me paralizo, él me paraliza y no puedo hacer nada. Sonríe con esa boca tenebrosa, deseable, perdidamente culpable. Me ofrece el mechero con soberbia. Yo aspiro del maldito cigarrillo sin apartar mi mirada de sus enormes ojos claros. Me asusta.

Me dice algo, no lo comprendo, ni siquiera doy señales de estar consciente. Su mano se posa sobre mi hombro y el frío recorre mi espalda como una cuchilla cortante. Me mojo los labios y vuelvo a fumar. Le gusto, le gusta como muevo mi boca y me vuelve a sonreír. Me acerco a él por arte de magia. Le toco la camiseta negra, caliente. Trago saliva y su cuerpo se acerca al mío.
 
Mi corazón frenético bombea paranoia a mi cerebro.