sábado, 29 de noviembre de 2014
lunes, 17 de noviembre de 2014
jueves, 13 de noviembre de 2014
domingo, 9 de noviembre de 2014
Aunque no lo parezca, siempre me quedo con lo bueno, me quedo con las paradas al corazón mientras tu respiración rozaba mi nuca, la forma en la que me apartabas el pelo para poder darme un beso de esos que salen en las pelis. Me quedo con tus manos rozandome con esa seguridad que hacía que me mareara, me quedo con tu voz en la ducha cuando me decías que no hacía falta que me maquillara, que soy guapa. Me quedo con la cara que ponías cuando te corrías conmigo gritando en la habitación del hotel que convertimos en guarida amoral y pervertida, maravillosa la decoración y la forma en la que te desnudabas sabiendo que eras un puto espectáculo para la vista, sabiendo que yo ya estaba llegando al orgasmo incluso antes de tocarme. El fuego de mi mechero era hielo comparado con tu piel envenenando mi boca. Me hiciste sentirme viva y me vendiste que era especial, tan especial como para escaparte conmigo y hacer bu mientras que me protegías de mí misma.
Siempre que te recuerde me veré obligada a sonreir mientras que tiemblo un poquillo.
miércoles, 5 de noviembre de 2014
domingo, 2 de noviembre de 2014
miércoles, 29 de octubre de 2014
domingo, 19 de octubre de 2014
viernes, 17 de octubre de 2014
Cuando
escribes un programa en C++, aunque sea una tontería, se escriben muchas,
muchas líneas, y cuando pasan unos minutos no recuerdas el comienzo, y te das
cuenta de que todo te está dando errores fatales que destrozarían tu ordenador
si no fuera porque estas en un simulador. Llegado ese momento, lo borras todo,
y te vas, y a los veinte minutos vuelves a intentarlo.
Es programación,
se trata de hacer algoritmos (recetas de cocina) con los que decirle a la
maquina tonta que haga algo sencillo pero muy repetitivo.
La búsqueda
de lo sencillo.
domingo, 5 de octubre de 2014
Cuando dormías nunca me dabas miedo, eras tan guapo y tan callado, me encantaba verte vulnerable entre las sábanas, en cuanto abrías los ojos me despojabas de toda mi seguridad y me cubrías con tu soberbia que tanto daño me hacía, que tanto me gustaba, maldita sea. ¿A quién le puede gustar el daño? Supongo que tenemos defecto de fábrica porque lo nuestro no puede ser normal.
BLAME.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
